“Cultive la calma espiritual que proviene de la ubicación de la naturaleza en su propio cuerpo.

Concentre sus pensamientos en el punto Uno”.  

Koichi Tohei

Corría el año 1983 cuando rendí mi examen para Cinturón Negro (1St Degree Black Belt), ocasión en la cual se formó una Comisión Examinadora, presidida por Sensei Arturo Petit, e integrada por los Cinturones Negros Gustavo Mondaca, Jaime Espina, Adelmo Cortés y Mario Galvez.

Dentro de las diferentes etapas técnicas que cubrió un exigente  examen tales como Básicas, Defensas Personales, Formas, Rompimiento y Combates, teníamos que presentar una Tesis de Grado escrita  y rendir una prueba teórica de diferentes temáticas, tales como Historia, Filosofía, Anatomía, etc.

Hubo una pregunta que a nivel general fue catalogada como la más difícil, y tenía relación con la importancia del Punto Uno.  

Leyendo recientemente mi FB, vi una publicación sobre el tema y recordé ese momento.  

Para entender el Punto Uno, es necesario previamente decir que cuando las personas enfrentan una situación de estrés, miedo, nerviosismo, etc., lo primero que debiera hacer es relajarse, evitar la tensión, concentrarse en la respiración, entonces toda esa tensión se canaliza para darle un mejor uso, y ese lugar que no es de concentración de fuerza física, sino el sitio de asentamiento del poder mental, como describe el Sensei Koichi Tohei, alumno directo del fundador del Aikido Morihei Ueshiba,  en su libro “¿Qué es el Aikido? Principios y Práctica (1962), es el Punto Uno (Seika No Itten), ubicado a dos dedos bajo el ombligo, en el centro del abdomen interior.

Dice Tohei que para volcar el Ki hacia el exterior, uno debe siempre previamente, asentar su mente en el Punto Uno, resumiendo su enseñanza en cuatro puntos claves:

  1. Mantener un centro estable
  2. Relajarse por completo
  3. Mantener el enraizamiento
  4. Extender el KI

Al término de los exámenes, Petit le dio la palabra a los integrantes de la Comisión, quienes entregaron uno a uno sus impresiones y recomendaciones generales, dándose la ventana para que alguien de los examinados consultara cual era la respuesta a la pregunta antes mencionada.

Fue entonces cuando Gustavo Mondaca tomó la palabra y entregó una explicación extensa sobre el Punto Uno y su importancia.

Mondaca era un Instructor muy reconocido y respetado de la generación de los años  60-70 de la escuela, de contextura delgada que en sus combates utilizaba mucho el Vertical Punch a la cara (en aquellos tiempos Tate zuki), siendo habitual la sangre en el dojo, como era el sello de la Kenpo Karate.

Entiendo que realizó instrucción a militares, siendo especialista en el manejo del Corvo, arma empleada por la Infantería y Comandos del Ejército de Chile, realizando una demostración en 1978 con presencia del Maestro Ed Parker en el Estadio Chile.

Tenía una escuela que combinaba el Kenpo probablemente con el Aikido o Jiu Jitsu, pero lamentablemente con el paso del tiempo, le perdí el rastro y hoy no tengo más antecedentes.

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