“Agradece al altísimo todo lo que has vivido, todo lo que eres. Conéctate con tu corazón, siente tus latidos. Respira, escucha.

Elévate y respira nuevamente. Tu sonrisa iluminará el camino”. 

Lucas Estrella. El oráculo del guerrero.

“Todo ocurrió en la sorpresa”… cuando aún el acorde del trovador acompaña su canto, me parece una excelente introducción para hablar y conectarlo con uno de los alias  con el cual es conocida la Forma Larga 5, como la “Forma Sorpresa”, porque mientras estamos realizando el saludo nos atacan por sorpresa.

Quisiera detenerme en este punto y profundizar sobre ciertos aspectos que en mi opinión pasan inadvertidos, y que le pueden dar una nueva significación y comprensión de la forma.

La primera parte del saludo está tomado de la base tradicional de artes marciales chinas como muestra del respeto y reconocimiento. La segunda parte añade la idea lógica de lo nuevo e innovativo en el arte marcial y podría estar influenciado por las enseñanzas de James Mitose, ya que en su primer libro publicado en 1947 (re-editado en 1953 con modificaciones) “Qué es Defensa Personal” Kenpo Jiu Jitsu, estos gestos forman parte del escudo del Kosho-Ryu Kenpo. Hacemos presente que Ed Parker nunca fue alumno de Mitose.

Las Manos en Oración, se denomina OGAMITE en el linaje de Kenpo de Mitose, describiendo el instante que nuestra concentración está comunicada con lo superior. Mitose era Budista y es en el Templo de Shaolin donde se desarrollan los estilos base de las Artes Marciales.

En antiguos manuscritos japoneses relatan que los Samurais antes de las batallas ejecutaban rituales de purificación y que lo primero que hacían era rezar y encomendar sus almas a los Kami (dioses).

Este gesto también se encuentra en el Yoga (Pranam Mudra), y tiene como objetivo neutralizar las polaridades positivas y negativas al unir las manos.

En el cine, esta misma metáfora la podemos apreciar en la película Gladiador, donde Maximus antes de cada batalla, recoge una puñado de tierra, la frota entre sus manos y la huele, y a través de sus sentidos se conectan con la tierra. No olvidemos que etimológicamente la raíz “humus” significa tierra, y de origen a la palabra “Humano”. El guerrero enfrentado a la muerte, no puede olvidar lo que es: un ser humano.

Hay varias lecciones, primero que el saludo es parte del entramado de las formas, relatando una historia con un significado y enseñanza.

En la segunda parte del saludo, establecemos el Horse stance, las manos suben para formar un triángulo que representa la unión del cuerpo, la mente y el espíritu. Luego descienden ocultando nuestro tesoro para luego unir las palmas quedando los dedos apuntando hacia arriba y al frente en lo que se denomina “Manos en Oración”, cerramos los ojos, respiración profunda, la mente se apacigua, por unos instantes estamos expuestos aparentemente, frágiles, pero nuestro inconsciente sigue atento, agudizando nuestros sentidos y prestos a arrojar la punta de nuestra lanza formada por las manos en línea recta al frente como lo hacemos en Thrusting Wedge o separándose en Parting Wings, pero advertimos el sonido de un ataque artero y gatilla nuestra reacción inmediata ante el peligro inminente que se asoma desde las sombras, activando la visión periférica , tal como se despliega o abre un abanico para cumplir su función de refrescarnos. Movemos el pie izquierdo para salir de la línea de ataque, mientras las manos describen aros de fuego que transforman nuestro abanico derecho en un mazo para golpear al oponente que ha osado perturbarnos. Es una profunda reflexión ética cuando estamos a punto de convertirnos en un animal, sacar las garras del Tigre y desencadenar todo nuestro poder destructivo, como lo desarrollaremos en la Forma.